Un partido de baloncesto dura 40 minutos siempre que no haya necesidad de disputar ningún período extra.
Estos 40 minutos son el tiempo de juego, pero el lapso de tiempo desde que uno de los saltadores palmea el balón hasta que suena la señal que indica el final del cuarto período suele ser, por término medio, 1 hora y 40 minutos.
Si dejamos a un lado el tiempo que los árbitros permanecen en su vestuario durante el descanso, nos encontramos con que el árbitro permanece en la pista, grosso modo, 85 minutos. Es decir, permanece sobre el terreno de juego aproximadamente el mismo tiempo con balón muerto que con balón vivo, si tenemos en cuenta las situaciones de balón vivo en las que no corre el reloj de partido (tiros libres o administración de saques).
Todo este tiempo de balón muerto exige del árbitro la misma concentración que los períodos de balón vivo, pues son bastantes las labores que debe controlar.
Vamos a efectuar un repaso de ellas.
FUENTE: ÁREA DE ÁRBITROS FEB
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